Todos los que trabajamos en atención al cliente somos en definitiva observadores del mundo, conocedores de la psique humana, dignos colegas de Sigmund Freud.
He aquí el test que suelo aplicar para medir la inteligencia de los clientes.
Es rápido, sencillo y exacto.
-Contar mentalmente hasta diez, empezando cuando el cliente dice "busco un libro".
-Detenerse cuando completó la pregunta o al llegar al 10 si todavía no fue formulada completamente.
-Realizar la siguiente operación: 10 - x (número resultante) = nivel de inteligencia.
Ejemplo práctico:
-Hola, busco un libro... (1) me lo recomendaron, me dijeron que se está vendiendo mucho (2). Es algo así como para mejorar en la vida, ¿viste? (3) No sé ¿ustedes tienen libros de esos temas? No me (4) acuerdo como se llama, es así como de negocios, pero (5) para la vida también. Creo que el título es algo así, aunque (6) no estoy segura, como Padre pobre y padre rico (7) ¿Lo tenés?
Nivel de inteligencia clienteril: 3
"En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y Dios vio que estaba bien. El verde de los árboles, la altura de las montañas, el croar de las ranas. Todo era armonía. Y entonces Dios creó el primer mostrador... y una hueste de clientes surgió de las tinieblas. Y Dios calló y el mundo ya nunca fue el mismo".
jueves, 28 de agosto de 2008
lunes, 18 de agosto de 2008
miércoles, 13 de agosto de 2008
Ampliación del campo de batalla
Me lo contó un colega hace tiempo.
Todavía me estoy riendo.
-Hola... ¿tenés El día que Kirchner lloró?
(En vez de El día que Nietzsche lloró)
Todavía me estoy riendo.
-Hola... ¿tenés El día que Kirchner lloró?
(En vez de El día que Nietzsche lloró)
jueves, 7 de agosto de 2008
El lector
En esta entrada podrán dejar comentarios sobre libros leídos. Cada uno podrá sacar al crítico literario que lleva dentro.
Contribuciones
En esta entrada todos aquellos que tengan alguna anécdota pueden ingresarla como comentario. Esta entrada se repetirá todos los meses.
martes, 5 de agosto de 2008
jueves, 31 de julio de 2008
Galaxia Gutenberg
-Hola, busco un libro. El título es algo así como Flash.
-¿De computación o una novela?
-No, una novela creo, no es para mí.
Le comento de un libro de Duchaussois que está agotado, pero no le suena.
Le damos vueltas al asunto. Lo único que hace es repetir Flash todo el tiempo.
Se da por vencida y me dice:
-Dejá, llevo este.
Y en la mano tiene La bodega de Gordon.
A veces pienso que estoy atrapado en el planeta Mongo, y el malvado Ming me envía a los clientes para doblegar mi espíritu.
-¿De computación o una novela?
-No, una novela creo, no es para mí.
Le comento de un libro de Duchaussois que está agotado, pero no le suena.
Le damos vueltas al asunto. Lo único que hace es repetir Flash todo el tiempo.
Se da por vencida y me dice:
-Dejá, llevo este.
Y en la mano tiene La bodega de Gordon.
A veces pienso que estoy atrapado en el planeta Mongo, y el malvado Ming me envía a los clientes para doblegar mi espíritu.
lunes, 21 de julio de 2008
Instantes
Por última vez: Borges NO escribió el poema Instantes. No vengan a pedir el libro donde esté esa poesía. No existe. Borges jamás hubiera escrito algo tan cursi:
Riiiiing... riiiiiing...
-Hola ¿Kodama? ¿Qué tal? Sí, todo bien. Acá... escribiendo algo para El cliente. No, no, no molestás. Justamente estoy escribiendo sobre... ah, ya sabías. ¿Que no lo publique? Pero si vienen todo el tiempo a preguntar por esa ridicul... ¡¿Qué?! No. No puede ser. Me estás... ¿en serio? Pero... ¿estás segura? Porque las demás eran tan lindas. Ah, esas no son de él. Que lo tiró, no te lo puedo creer. Está bien, si vos lo decís. ¿Hasta la grabó y todo? Bueno, dale... escucho
(Clac)
Corté.
Perdón, no pude soportalo.
Si pudiera vivir nuevamente mi vida.
En la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto.
Me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido.
De hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico...
Riiiiing... riiiiiing...
-Hola ¿Kodama? ¿Qué tal? Sí, todo bien. Acá... escribiendo algo para El cliente. No, no, no molestás. Justamente estoy escribiendo sobre... ah, ya sabías. ¿Que no lo publique? Pero si vienen todo el tiempo a preguntar por esa ridicul... ¡¿Qué?! No. No puede ser. Me estás... ¿en serio? Pero... ¿estás segura? Porque las demás eran tan lindas. Ah, esas no son de él. Que lo tiró, no te lo puedo creer. Está bien, si vos lo decís. ¿Hasta la grabó y todo? Bueno, dale... escucho
(Clac)
Corté.
Perdón, no pude soportalo.
domingo, 20 de julio de 2008
El baile
jueves, 17 de julio de 2008
Saramaguizate
En estas semanas en que los clientes parecen estar dando una tregua, nada mejor para matar el tiempo, que realizar un ranking del grado de Saramaguización de los autores.

Félix Luna

Domingo Faustino Sarmiento

Manuel Vicent

Jorge Edwards

Edgardo Cozarinsky

Andrés Rivera

Gerardo Sofovich

Actualización: me quedaron algunas fotos por poner que agregaré más tarde. Si dispone de tiempo y quiere contribuir a la causa envíe un mail con su sugerencia a capitanburton@gmail.com

Félix Luna

Domingo Faustino Sarmiento

Manuel Vicent

Jorge Edwards

Edgardo Cozarinsky

Andrés Rivera

Gerardo Sofovich

Actualización: me quedaron algunas fotos por poner que agregaré más tarde. Si dispone de tiempo y quiere contribuir a la causa envíe un mail con su sugerencia a capitanburton@gmail.com
sábado, 12 de julio de 2008
El lector
En esta entrada podrán dejar comentarios sobre libros leídos. Cada uno podrá sacar al crítico literario que lleva dentro.
Contribuciones
En esta entrada todos aquellos que tengan alguna anécdota pueden ingresarla como comentario. Esta entrada se repetirá todos los meses.
sábado, 5 de julio de 2008
miércoles, 2 de julio de 2008
Barney
viernes, 27 de junio de 2008
El hombre que calculaba
Todo librero es un matemático en potencia.
Ante cada pedido de un libro, en su cerebro se disparan los algoritmos necesarios para dar con la solución adecuada.
Su cálculo clienteril está compuesto de datos tan fundamentales como los siguientes:
A los ojos de un simple mortal, estas operaciones parecen sencillamente magia.
-Busco un libro de un ensayista japonés. Algo así como Besos en la noche.
-¿Ensayista o novelista?
-¿Por qué? ¿Cuál me decís?
-Murakami, fíjese en la mesa de allá.
(Al rato vuelve con Tokio Blues en la mano).
-¿Era ese?
-Sí. ¿Te dije cualquiera, no? Je je je.
Ante cada pedido de un libro, en su cerebro se disparan los algoritmos necesarios para dar con la solución adecuada.
Su cálculo clienteril está compuesto de datos tan fundamentales como los siguientes:
- grado de dificultad en formular la pregunta
- mirada perdida
- vaguedad en los gestos de la mano
- desorientación al entrar a la librería
- tono de la voz
A los ojos de un simple mortal, estas operaciones parecen sencillamente magia.
-Busco un libro de un ensayista japonés. Algo así como Besos en la noche.
-¿Ensayista o novelista?
-¿Por qué? ¿Cuál me decís?
-Murakami, fíjese en la mesa de allá.
(Al rato vuelve con Tokio Blues en la mano).
-¿Era ese?
-Sí. ¿Te dije cualquiera, no? Je je je.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










