"En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y Dios vio que estaba bien. El verde de los árboles, la altura de las montañas, el croar de las ranas. Todo era armonía. Y entonces Dios creó el primer mostrador... y una hueste de clientes surgió de las tinieblas. Y Dios calló y el mundo ya nunca fue el mismo".

sábado, 3 de noviembre de 2007

Contribuciones

En esta entrada todos aquellos que tengan alguna anécdota pueden ingresarla como comentario. Esta entrada se repetirá todos los meses.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

El año pasado voy a la librería de siempre, no? La vendedora me conoce. Me entrega, después de meses de espera- acá todo es por encargo, "La grande" de Saer.Me dice ella, con el tono superada que la caracteriza: -Vos que leés mucho ¿ se puede recomendar este autor?
Me enredo en vanas disquisisiones acerca del ritmo, del relato que se abre , del micromundo de Región, de los queridos Tomatis y Barco que también han muerto con su autor... ..
- Ah, yo lo que quería saber-me dice, no? -es si deja alguna enseñanza moral.
Glup-
Guerni

Walterio dijo...

Los sábados por la mañana voy a comprar el diario al kiosco de una estación de servicio, la señora que me atiende es muy amable y suelo quedarme más de la cuenta hablando sobre películas y libros. Esa morosidad me da tiempo para tomar contacto con la flora y fauna del lugar que supongo debe ser el único contacto con la literatura que deben tener...
Una mamá muy rubia, muy fashion pregunta qué trae el último Billiken, la vendedora le responde que un librito para coleccionar, a lo que la madre modelo replica...
"pseee, pero por suerte ya se acaban las clases, los chicos ya están cansados y no le dan bola a esas cosas... mejor dame la papparazzi"

depending de dibuj dijo...

Yo trabajé en una librería.
Me sacaste de la punta de la lengua la del auto-regalo. Increíble, nosotros teníamos anotado las veces que decían eso (en un mes iban como 15).

Mini anécdota:
-Hola, tenés Hamlet?
-Sí, de qué edición buscabas?
-No, la de Shakespeare...

Podría llenarte todo el blog ehh.
Es bueno que alguien escriba por uno igual.
Un abrazo.

Romina dijo...

Tengo que admitir que le hice "la gran cliente" a un pobre librero...

-Hola, estoy buscando...(me doy cuenta con desesperación de que no me acuerdo del título exacto y empiezo a barajar datos inútiles) unos libros de mitos sobre Buenos Aires... unos que salieron hace no mucho, los vi en otra librería con las novedades... de leyendas de Buenos Aires, en otras librerías estaban agotados... uno con un gatito en la tapa... ¡BUENOS AIRES ES LEYENDA! (cuasigrito triunfal justo antes de que me dé los dos volúmenes)

El abnegado no dijo ni una palabra durante esa transacción.
Me acordé mucho de este blog.

Pau dijo...

Yo solo voy a dejar mi humilde aporte, pero que no tiene nada que ver con libros, sino con diseño. Le armo tres muestras de volantes a una clienta de la imprenta donde laburaba. Una con un lindo diseño -ya que me habia dado el tiempo-, otra mas standard, con texto y unas flores chotas de stock y la ultima con texto unicamente. La clienta las examina un segundo, me mira señalando la tercera muestra y me dice: "Quiero esta! Las otras no me gustan! Llaman mucho la atencion!!!".
Nunca mas volvi a diseñar algo decente para los viejos chotos de Primera Junta -lugar donde estaba ubicada la imprenta-.
FIN (?)

Marxe dijo...

Que buen blog, me hicieron reir un rato largo. Yo soy bibliotecario en una biblioteca técnica y me hicieron sentir muy identificado con las anécdotas. La gente que viene a hacer consultas no es muy diferente a la que va a comprar libros. A veces me pasa de tener que armarme de toda la paciencia posible o morderme los labios para no reirme. Y también me siento identificado con aquello de que ni bien entran a la biblioteca ya sé qué tipo de consultante es y cómo se va a dar la consulta... aunque siempre hay alguno que supera cualquier experiencia previa.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

trabajo en una libreria y hay una clienta que dice ser la ex novia de Fogwill y de Andres Calamaro, cuenta anecdotas como que cuando era joven Espinetta le daba porro a su conejo o las muertes tremendas de alguno de sus amigos y tiene un tercer ojo brilloso pegado en su frente.
Me gustaria saber si alguien mas tambien la atendio en algun momento, por lo que conte es facil de reconocer. segun ella en otras librerias de palermo la tratan mal...